1. Prohibición de Transacción, no de Propiedad
Un error común es creer que China ha "prohibido" los criptoactivos en todos los sentidos. La realidad es más matizada. Las autoridades han implementado una prohibición estricta sobre las operaciones de intercambio y financiación en monedas virtuales por parte de instituciones financieras y plataformas de trading dentro del territorio. Sin embargo, la posesión de ciertos activos digitales por parte de individuos no está explícitamente penalizada, aunque carece de protección legal. Esta distinción es fundamental. La postura fiscal se deriva de esto: al no reconocerlos como moneda de curso legal, pero sí como una forma de propiedad con valor, la puerta queda abierta a futuras imposiciones sobre ganancias de capital. Ya en 2018, cinco ministerios, incluida la Administración Tributaria Estatal, emitieron un aviso advirtiendo sobre los riesgos de las Ofertas Iniciales de Monedas (ICO), sentando las bases para una supervisión activa. En mi práctica, he visto cómo clientes extranjeros con inversiones en tokens deben declarar estas tenencias en sus países de origen, mientras que en China la cuestión fiscal permanece en un limbo expectante, pero vigilante.
Recuerdo el caso de un empresario europeo que, en 2019, había obtenido importantes rendimientos minando Bitcoin desde China. Al querer regularizar su situación, nos encontramos con que no existía un epígrafe específico para declarar esos "ingresos". Tuvimos que analizar minuciosamente si podían encuadrarse como "ingresos ocasionales" o "ganancias de propiedad", un proceso lleno de incertidumbre. Finalmente, la solución pasó por enfocar la tributación desde la perspectiva de su empresa de consultoría tecnológica con sede en Shanghái, integrando parte de esos activos como "activos intangibles" en el balance, una maniobra compleja que requirió mucha creatividad y un diálogo proactivo con las autoridades locales. Este caso ilustra el vacío regulatorio inicial y cómo los profesionales debemos navegar en él.
2. El Foco en los NFTs y Metaverso
Mientras las criptomonedas puras están bajo estricto control, los Tokens No Fungibles (NFTs) y los activos dentro de entornos de metaverso han recibido una atención regulatoria más diferenciada. China promueve activamente su versión de internet web3, a menudo bajo el paraguas de "aplicaciones blockchain" o "activos digitales coleccionables", siempre desvinculados de la especulación financiera. Plataformas tecnológicas como Alibaba o Tencent han lanzado mercados de NFTs (llamados "activos digitales") con controles estrictos: solo se pueden comprar con yuanes digitales (e-CNY), no son transferibles libremente entre usuarios y no tienen un mercado secundario abierto. Desde la perspectiva fiscal, esto simplifica la trazabilidad. Cada transacción, al estar denominada en la moneda digital soberana y ocurrir en una plataforma regulada, genera un registro claro y auditables, sentando las bases perfectas para una futura retención en la fuente o un impuesto sobre transacciones digitales.
El año pasado, asesoré a un estudio de arte digital que quería lanzar una serie de NFTs en colaboración con un artista chino. El mayor desafío no fue técnico, sino de cumplimiento: asegurar que la plataforma asociada estuviera licenciada, que los pagos se canalizaran únicamente a través de sistemas autorizados (evitando cualquier criptomoneda externa), y que los contratos inteligentes reflejaran la no transferibilidad secundaria. Fue un ejercicio fascinante de adaptación a un marco "regulado por diseño". La dirección fiscal aquí es clara: integrar estos nuevos activos en el sistema tributario tradicional desde su concepción, evitando los dolores de cabeza de regular a posteriori, como ocurrió con las criptomonedas.
3. El Yuan Digital (e-CNY) como Herramienta Clave
El Yuan Digital (e-CNY) no es solo un proyecto de soberanía monetaria; es la piedra angular de la futura supervisión fiscal sobre la economía digital. A diferencia de las criptomonedas descentralizadas, el e-CNY es centralizado y programable. Esto permite a las autoridades, en teoría, implementar mecanismos de retención fiscal automática o seguimiento en tiempo real de flujos de capital. Imaginen una transacción de un activo digital donde, al ejecutarse el pago en e-CNY, un smart contract retenga automáticamente el porcentaje correspondiente a impuestos, liquidándolo directamente con la Administración Tributaria. Esta es la dirección: mayor transparencia, eficiencia y control. Investigaciones del Banco Popular de China ya exploran estas aplicaciones. Para los inversores, significa que cualquier actividad económica digital significativa en China estará inevitablemente vinculada al e-CNY, y por tanto, sujeta a este nivel de escrutinio fiscal integrado.
4. Impuesto sobre la Renta vs. Impuesto sobre Ganancias
Actualmente, no existe una ley tributaria específica para activos digitales. Sin embargo, los principios generales del Código Tributario chino se aplican. La gran pregunta es cómo clasificar los ingresos. Para individuos, las ganancias por trading podrían considerarse "ingresos ocasionales", sujetos a una tasa general del 20%. Para empresas que poseen activos digitales como parte de su negocio (por ejemplo, una empresa de tecnología blockchain), estos podrían tratarse como "activos intangibles", y las ganancias por enajenación formar parte de la renta imponible corporativa, gravada al 25%. La falta de claridad genera riesgos. Un informe de PwC China de 2022 señalaba que esta ambigüedad es uno de los mayores obstáculos para la adopción institucional de activos digitales en el país. En mi experiencia, las autoridades locales tienden a adoptar un enfoque caso por caso, priorizando la sustancia económica sobre la forma.
5. Trazabilidad y Deberes de Información
La dirección apunta hacia una trazabilidad absoluta. Con la implementación del "Sistema de Invoices Golden Tax IV" y la expansión del e-CNY, el gobierno busca tener visibilidad sobre casi todas las transacciones económicas. Para activos digitales, esto implica que las plataformas autorizadas (como las de NFTs) tendrán pesados deberes de información (reporting) hacia la Administración Tributaria. Es probable que se avance hacia un modelo similar al Estándar CRS (Common Reporting Standard) pero a nivel doméstico, donde las plataformas informen automáticamente de las transacciones de sus usuarios por encima de cierto umbral. Los inversores deben prepararse para un entorno donde la privacidad financiera sobre activos digitales sea mínima y el cumplimiento declarativo, aunque complejo, sea ineludible.
Un desafío administrativo común que veo es la conciliación de datos. Muchos emprendedores usan wallets y plataformas diversas, generando un registro fragmentado. Mi recomendación siempre es: empiecen a llevar un registro meticuloso *ahora*, aunque no haya una obligación clara. Documenten la fecha de adquisición, el coste en RMB (o su equivalente), la fecha y valor de cada transacción. Cuando la normativa se concrete, estarán preparados. Una vez, un cliente tuvo que reconstruir tres años de transacciones de minado por una auditoría sorpresa; el proceso fue tan doloroso que ahora insisto en la "higiene contable digital" desde el primer día, aunque sea un poco rollo, como diríamos coloquialmente.
6. Perspectivas Futuras y Recomendaciones
La dirección es clara: China integrará los activos digitales en su marco tributario formal, pero lo hará a su manera, priorizando el control, la estabilidad financiera y su soberanía tecnológica. Espero que en los próximos 2-3 años veamos borradores de normas específicas, primero probablemente enfocadas en las ganancias corporativas y en los NFTs comerciales. El e-CNY será el canal obligatorio para transacciones significativas. Para los inversores hispanohablantes, mi consejo es triple: primero, prioricen el cumplimiento absoluto en las plataformas reguladas chinas; segundo, mantengan registros impecables de toda actividad relacionada; y tercero, busquen asesoría especializada que combine conocimiento técnico de blockchain con un profundo entendimiento del derecho tributario y administrativo chino. No asuman que las reglas de sus países de origen aplican aquí; el ecosistema es único.
**Conclusión** La supervisión fiscal china sobre activos digitales se mueve con cautela pero con determinación, desde un enfoque inicial restrictivo hacia una integración controlada y altamente trazable. Los pilares de esta dirección son la prohibición de la especulación financiera con criptomonedas, la promoción de activos digitales "domesticados" como los NFTs en plataformas cerradas, y el uso del Yuan Digital como infraestructura de control y recaudación. Para el inversor, esto representa un panorama de reglas claras pero estrictas, donde la innovación debe convivir con el cumplimiento. El futuro pasará por una normativa específica que cerrará los vacíos actuales, haciendo del ecosistema digital chino un espacio más predecible, pero también más vigilado, para la inversión. --- ### **Perspectiva de Jiaxi财税 sobre la Dirección de la Supervisión Fiscal de Activos Digitales en China** En Jiaxi Finanzas e Impuestos, observamos la evolución de la supervisión fiscal sobre activos digitales en China como un proceso inevitable y estructurante, clave para la madurez del mercado. Nuestra perspectiva, basada en la interacción diaria con reguladores y clientes innovadores, se centra en tres convicciones. Primero, la **trazabilidad integral** a través del e-CNY y plataformas reguladas será la norma, no la excepción. Segundo, la fiscalidad no será un impedimento, sino un **mecanismo de legitimación** que diferenciará los proyectos especulativos de aquellos con valor económico real. Tercero, la complejidad técnica y regulatoria hará indispensable un asesoramiento profesional que actúe como puente entre la innovación digital y el rígido marco legal y contable chino. Anticipamos que las primeras normas claras surgirán en el ámbito corporativo y de los NFTs empresariales, estableciendo precedentes que luego se extenderán. Nuestro rol es preparar a los inversores para este futuro, ayudándoles a implementar desde hoy sistemas de gobernanza y registro que aseguren el cumplimiento proactivo. Creemos que, lejos de ser una barrera, una supervisión fiscal clara y bien diseñada puede proporcionar la seguridad jurídica necesaria para que la economía digital china alcance su próximo nivel de desarrollo, atrayendo inversión seria y fomentando la innovación responsable.