El concepto de Establecimiento Permanente en China encuentra su fundamento principal en la *Ley del Impuesto sobre la Renta de las Empresas* y, de manera crucial, en los **Convenios para Evitar la Doble Imposición (CDI)** que China ha suscrito con más de 100 países. La definición doméstica es amplia, pero los CDI suelen prevalecer y ofrecen definiciones más específicas y, a menudo, más favorables para el contribuyente. En esencia, un EP es un **lugar fijo de negocios** a través del cual una empresa no residente realiza, total o parcialmente, su actividad. La palabra clave aquí es "fijeza": implica un grado de permanencia y estabilidad en la ubicación. No se trata de una visita esporádica, sino de una presencia continuada que crea un vínculo económico sustancial con el territorio chino. La Administración Tributaria Estatal (SAT) es muy activa en este ámbito, y en los últimos años ha refinado sus directrices y capacidades de supervisión para identificar EPs, especialmente en sectores digitales y de servicios. Desde mi experiencia en Jiaxi, he visto cómo una interpretación errónea de este punto inicial lleva a empresas a operar durante meses, incluso años, creyendo que están "exentas", solo para enfrentarse a una regularización con intereses y posibles multas. Entender esta base no es un ejercicio académico; es el primer paso de una estrategia fiscal defensiva.
La importancia de determinar correctamente la existencia de un EP no puede subestimarse. Su constitución convierte a la empresa extranjera en un **contribuyente residente de facto** para las rentas atribuibles a ese EP, obligándola a registrar, llevar contabilidad según normas chinas, presentar declaraciones y pagar el Impuesto sobre la Renta de Empresas (generalmente al 25% sobre los beneficios atribuibles) y, potencialmente, el IVA. El riesgo no es solo prospectivo. La SAT tiene la potestad de realizar ajustes retroactivos. Recuerdo el caso de una empresa europea de ingeniería que envió a un equipo de tres personas para supervisar un proyecto de instalación de maquinaria. Creían que, al no facturar directamente desde China, estaban a salvo. Tras una inspección rutinaria de su cliente chino, la SAT reconstruyó la actividad y determinó que el equipo constituía un EP de servicios, generando una obligación tributaria por los beneficios de los dos años que duró el proyecto. La falta de preparación y documentación agravó la situación. Por ello, el análisis debe ser previo y exhaustivo.
## El Lugar Fijo de Negocios
Este es el criterio más clásico e intuitivo. Se refiere a cualquier instalación física, como una **oficina, una fábrica, un taller, o incluso un almacén**, que esté a disposición de la empresa no residente. La clave no es necesariamente la propiedad, sino la **disposición y el control continuado** sobre ese espacio. Un despacho alquilado por un año, claramente, califica. Pero también puede hacerlo un espacio dentro de las instalaciones de un socio o cliente, si la empresa extranjera lo usa de manera exclusiva y regular para sus operaciones. La SAT examina factores como la duración del contrato de arrendamiento, la frecuencia de uso y si el espacio está identificado con la marca de la empresa extranjera. En mi práctica, he aconsejado a clientes que, para proyectos de corta duración, eviten firmar contratos de arrendamiento a su nombre y opten por acuerdos de servicios de espacio flexible o teletrabajo, siempre que sea coherente con la operativa real, para no crear una "fijeza" innecesaria.
Un aspecto que genera confusión es la temporalidad. La norma general en muchos CDI es que un lugar de construcción, obra o instalación constituye EP si dura **más de seis meses**. Sin embargo, "duración" no se refiere solo al tiempo físico, sino al período durante el cual la actividad se lleva a cabo. Si un proyecto se interrumpe por causas climáticas, por ejemplo, esos periodos suelen sumarse. Además, para otros tipos de lugares fijos (como oficinas de ventas), no hay un umbral temporal explícito en la ley, pero se requiere cierta permanencia. Una oficina abierta por tres meses para una campaña de marketing podría no considerarse EP si la actividad es preparatoria o auxiliar, pero si desde allí se firman contratos de venta de manera recurrente, el riesgo aumenta exponencialmente. La evaluación es cualitativa y contextual.
Un caso real que ilustra la complejidad fue el de una distribuidora latinoamericana de productos gourmet. Inicialmente, usaba las oficinas de su importador chino para reuniones esporádicas. Con el crecimiento del negocio, colocó a un empleado propio en esas oficinas con un escritorio fijo y un cartel con su logo. Para ellos, era solo una medida de eficiencia. Para la SAT, durante una revisión posterior, ese escritorio fijo y dedicado, usado diariamente por su empleado para coordinar logística y atender clientes, constituyó un lugar fijo de negocios. La empresa tuvo que regularizar su situación. La lección es clara: la **materialización física de la presencia**, por pequeña que sea, es una señal de alarma que las autoridades buscan.
## EP por Proyectos de ConstrucciónEste es uno de los criterios más estrictos y vigilados, dada la magnitud de los proyectos de infraestructura en China. Según la mayoría de los CDI y la normativa doméstica, cualquier **lugar de construcción, obra de construcción, obra de instalación o montaje, o actividades de supervisión conexas** que dure más de seis meses (a veces doce, dependiendo del CDI aplicable) crea automáticamente un EP. El plazo se calcula desde el inicio de los trabajos preparatorios hasta la finalización, incluyendo las interrupciones. Es un criterio objetivo: superado el umbral temporal, existe el EP, sin necesidad de analizar si hay un "lugar fijo" en el sentido tradicional. Esto atrae no solo al contratista principal, sino también a cualquier subcontratista extranjero que opere en el sitio por ese período.
La "supervisión" es un área gris que merece atención. Muchas empresas extranjeras envían ingenieros para supervisar que un proveedor chino fabrique y entregue equipos según especificaciones. Si esa supervisión se realiza en la fábrica del proveedor y se prolonga más de seis meses, puede constituir un EP de supervisión. La defensa suele basarse en demostrar que las actividades son de **control de calidad puntual** y no una gestión continua del proyecto. Para ello, es vital documentar minuciosamente el alcance del trabajo, los informes y el tiempo real de presencia física de cada técnico. Una estrategia común que hemos implementado en Jiaxi es estructurar las rotaciones de personal para que ningún individuo supere el umbral de los 183 días (criterio de residencia fiscal personal) y, si es posible, argumentar que la supervisión no es "conexa" a una obra de construcción propiamente dicha, aunque esto es muy dependiente de los hechos.
Tuve un cliente, una empresa española de energías renovables, que ganó un contrato para suministrar turbinas eólicas. Su plan inicial era enviar un equipo de cinco personas para la instalación y puesta en marcha, estimada en ocho meses. Tras nuestro análisis, identificamos el alto riesgo de EP. La solución fue reestructurar el contrato: dividieron el suministro de equipos (desde el extranjero) de los servicios de instalación. Para estos últimos, formaron un **consorcio temporal** con una empresa local china, limitando el rol del personal español a una supervisión técnica de alto nivel y con rotaciones estrictas. Esta estructura, bien documentada en los contratos y flujos de facturación, les permitió mitigar el riesgo de EP corporativo, aunque los ingenieros individuales aún debían cuidar sus días de presencia para sus impuestos personales.
## EP a Través de Personas DependientesEste criterio es particularmente relevante para empresas de servicios consultoría, tecnología o gestión. Un EP puede existir incluso sin una oficina física, si un **empleado o otra persona dependiente** (como un contratista exclusivo) actúa en nombre de la empresa no residente y tiene, **y habitualmente ejerce, autoridad para concluir contratos** en nombre de dicha empresa. No se requiere que firme los contratos finales; basta con que negocie y fije los elementos esenciales (precio, términos, alcance) de manera habitual. Este es un punto donde muchas empresas caen. Envían a un gerente comercial con un título atractivo y le dan plenos poderes para "cerrar tratos" en China. Ese individuo, trabajando desde una cafetería o desde casa, puede estar creando un EP para su empleador.
La clave está en la **habitualidad y la autoridad real**. Un viaje anual a una feria para firmar pedidos estándar probablemente no cree un EP. Pero si ese mismo empleado reside en China, se reúne regularmente con clientes, adapta ofertas y negocia términos, el riesgo es muy alto. Las autoridades pueden investigar correos electrónicos, registros de WeChat, agendas de viaje y órdenes de compra para determinar el nivel de autoridad. En la era digital, la evidencia es abundante. Una recomendación práctica que siempre doy es establecer claramente, por escrito, que el personal desplazado en China **no tiene autoridad para firmar o comprometer contractualmente** a la matriz. Las ofertas y contratos deben ser aprobados y emitidos formalmente desde la oficina en el extranjero. Esto limita el riesgo, aunque no lo elimina si los hechos demuestran lo contrario.
Un ejemplo doloroso fue el de una firma de software australiana. Su "Director para Asia Pacífico", un australiano que vivía en Shanghai, trabajaba desde un coworking. Él identificaba clientes, presentaba propuestas técnicas y comerciales, y luego la oficina en Australia emitía la factura y el contrato. Tras una auditoría a uno de sus grandes clientes chinos, la SAT solicitó toda la correspondencia. Los correos mostraban al director negociando precios y plazos de entrega de manera decisiva. La SAT determinó que él era un **agente dependiente con autoridad contractual de facto**, constituyendo un EP. La empresa tuvo que tributar por los beneficios atribuibles a todos los contratos que él había gestionado. La desconexión entre el título, sus funciones reales y los controles internos fue catastrófica.
## Actividades Preparatorias o AuxiliaresEste es el lado positivo de la moneda: una **excepción clave** que permite cierta presencia sin crear un EP. La mayoría de los CDI establecen que un lugar fijo de negocios utilizado únicamente para actividades de carácter **preparatorio o auxiliar** no constituye un EP. Esto incluye, por ejemplo, el almacenamiento de mercancías para entrega posterior, el mantenimiento de un stock de bienes para procesamiento por otra empresa, o la recopilación de información. El matiz crucial es "únicamente". Si la instalación cumple también funciones centrales de la empresa (como la negociación de contratos, la gestión de la cadena de suministro regional o la provisión de servicios técnicos), la excepción desaparece.
En la práctica, esta excepción es estrecha y se interpreta de manera restrictiva por las autoridades chinas. Por ejemplo, una sala de exposición donde solo se muestran productos podría considerarse auxiliar. Pero si en esa misma sala un empleado toma pedidos y negocia precios, la actividad deja de ser puramente auxiliar. La SAT tiende a adoptar una visión integral del negocio. He visto casos donde una empresa argumentaba que su oficina en China solo hacía "investigación de mercado", pero el análisis de sus gastos (sueldos altos de gerentes, costes de representación elevados) delataba actividades comerciales sustantivas. La documentación interna (descripciones de puestos, informes de actividad, organigramas) debe ser coherente con la naturaleza auxiliar declarada.
Para empresas que inician operaciones, mi consejo es ser extremadamente prudentes. Es tentador usar una pequeña oficina como cabeza de playa para múltiples funciones. Si el objetivo es solo probar el mercado, lo más seguro es externalizar esas funciones a terceros (una empresa de investigación local, un agente de ventas independiente) o realizarlas mediante visitas cortas. Una vez que se decide una entrada más sustancial, es preferible constituir una entidad legal formal (una WFOE) desde el principio, en lugar de operar en la zona gris del EP. La claridad jurídica y fiscal, aunque conlleva costes de establecimiento, evita riesgos mayores a medio plazo. La planificación previa es, una vez más, la mejor herramienta.
## El Impacto de la Economía DigitalEste es el frente más dinámico y desafiante hoy en día. Los criterios tradicionales de EP, basados en presencia física, se quedan cortos ante negocios digitales que pueden generar ingresos sustanciales en China sin una oficina o empleados. China, siguiendo tendencias globales de la OCDE, está evolucionando hacia conceptos como el **"EP digital"** o normas de **"nexo económico"**. Aunque la legislación específica aún está en desarrollo, la SAT ya aplica una interpretación expansiva. Por ejemplo, la presencia de servidores locales, el uso extensivo de contratistas locales para desarrollo y mantenimiento de apps, o algoritmos altamente adaptados al mercado chino, pueden ser considerados como la creación de una "presencia económica significativa".
Un área de especial atención son los mercados digitales (*marketplaces*) y las plataformas de software como servicio (SaaS). Si la empresa extranjera tiene una **interacción automatizada y continua** con clientes chinos a través de una plataforma, y esa plataforma depende de infraestructura o personal local para su funcionamiento óptimo (soporte técnico, gestión de contenidos, servidores), el riesgo de que se considere un EP aumenta. La SAT está invirtiendo en big data y análisis de flujos de información para identificar estas situaciones. Ya no es suficiente con decir "nuestros servidores están en Singapur". Hay que analizar toda la cadena de valor que sustenta la generación de ingresos desde China.
Para empresas tecnológicas, la estrategia debe ser proactiva. Más allá de la estructura jurídica, es crucial revisar los **acuerdos de servicio con proveedores locales**, los flujos de datos, y la naturaleza de las actividades de los equipos en el terreno. En algunos casos, la constitución de una entidad local puede ser la opción más limpia, incluso para actividades puramente digitales, para evitar futuras disputas. El panorama regulatorio está en flujo, y lo que hoy parece seguro, mañana podría ser cuestionado. Mantenerse informado y contar con asesoría local especializada no es un lujo, es una necesidad operativa en el mercado digital chino.
## Conclusión y Recomendaciones Determinar la existencia de un Establecimiento Permanente en China es un ejercicio complejo que mezcla derecho doméstico, tratados internacionales, realidad operativa y la siempre activa interpretación de las autoridades fiscales. Los criterios van más allá del simple alquiler de una oficina, abarcando proyectos de construcción, el papel del personal desplazado y, cada vez más, las actividades digitales. Ignorar este análisis puede llevar a consecuencias graves: impuestos atrasados, intereses, multas y daño reputacional. Como hemos visto a través de los casos prácticos, la **planificación previa y la documentación meticulosa** son las mejores defensas. Antes de desplegar recursos en China, las empresas deben realizar un diagnóstico exhaustivo de sus actividades planificadas a la luz de estos criterios. Preguntas clave son: ¿Habrá un lugar fijo? ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué autoridad tendrá nuestro personal? ¿Nuest