# ¿Cómo solicitan los extranjeros la licencia de operación de dispositivos médicos después de registrar una empresa en Shanghai?

Estimados inversores, si están leyendo esto, es muy probable que hayan dado el valiente paso de registrar una empresa en Shanghai, el corazón económico de China, y ahora se enfrenten al siguiente gran desafío: la obtención de la licencia de operación de dispositivos médicos. Les habla el Profesor Liu, y con más de 12 años acompañando a empresas extranjeras en su establecimiento en China y 14 años de experiencia en trámites fiscales y regulatorios con Jiaxi Finanzas e Impuestos, he sido testigo de cómo este proceso puede parecer una "caja negra" llena de incertidumbre. El mercado chino de dispositivos médicos es uno de los de mayor crecimiento a nivel global, pero su acceso está rigurosamente regulado por la Administración Nacional de Productos Médicos (NMPA, por sus siglas en inglés) y sus oficinas locales. No basta con tener una empresa registrada; se necesita un permiso específico que acredite que su operación cumple con todos los estándares de calidad, seguridad y trazabilidad exigidos. En este artículo, no solo desglosaremos el "qué" y el "cómo", sino que compartiré perspectivas prácticas basadas en casos reales, para que transformen este trámite de un obstáculo en una ventaja competitiva sólidamente cimentada.

Definición y Clasificación del Producto

El primer paso, y quizás el más crítico, es definir con absoluta precisión la clasificación regulatoria de sus dispositivos médicos. En China, estos se categorizan en tres clases (I, II y III) en función del riesgo potencial que suponen para la salud. Un error en esta etapa puede retrasar el proceso meses e incluso llevar al rechazo de la solicitud. La Clase I incluye productos de bajo riesgo, como vendajes estériles; la Clase II abarca dispositivos de riesgo medio, como muchos equipos de diagnóstico; y la Clase III, de alto riesgo, incluye implantes como stents coronarios o válvulas cardíacas. Mi recomendación es realizar un análisis de homologación regulatoria comparativa, contrastando la clasificación de su producto en su país de origen (por ejemplo, bajo la FDA en EE.UU. o el MDR en la UE) con los criterios específicos del catálogo de clasificación chino. En un caso que recuerdo, una empresa europea de tecnología de diagnóstico asumió que su equipo era Clase II, pero tras una revisión detallada de su principio de funcionamiento y uso clínico, determinamos que se clasificaba como Clase III, lo que cambió por completo la estrategia de documentación y ensayos clínicos necesarios. Este análisis debe ser meticuloso y, preferiblemente, avalado por un consultor o abogado especializado en derecho médico chino.

La evidencia para sustentar esta clasificación no es subjetiva. Se debe recurrir a documentos oficiales como el "Catálogo de Clasificación de Dispositivos Médicos" publicado por la NMPA, así como a guías y precedentes de decisiones similares. Investigaciones de firmas como Ropes & Gray o análisis del sector publicados en revistas como "MedTech Intelligence" destacan que una clasificación errónea es una de las principales causas de demora. La perspectiva que aporto desde la experiencia práctica es que este no es un mero trámite técnico, sino una decisión estratégica que impacta en los costos, los plazos de comercialización y los requisitos de personal. Por ejemplo, para productos Clase III, será obligatorio presentar datos de ensayos clínicos realizados en China, un requisito que no aplica de la misma manera para Clase I o algunos de Clase II. Definir bien desde el inicio es construir sobre cimientos sólidos.

Preparación de la Documentación Técnica

Una vez clara la clasificación, comienza la laboriosa pero esencial fase de preparación del dossier técnico. Este es el corazón de su solicitud y debe demostrar, sin lugar a dudas, la seguridad, eficacia y calidad de su dispositivo. La documentación requerida es extensa y debe adaptarse completamente a los formatos y estándares chinos (GB standards). Incluye, entre otros: informes de pruebas de tipo completo o de seguridad eléctrica y biológica realizadas en laboratorios acreditados por la NMPA; el archivo técnico completo del producto (diseño, fabricación, etiquetado); manuales de uso en chino; y los certificados del Sistema de Gestión de la Calidad (QMS). Este último punto es crucial: su fábrica, ya sea en el extranjero o en China, debe contar con una certificación QMS conforme a la normativa china (por ejemplo, la ISO 13485 con auditoría específica para el mercado chino).

Un error común que veo es subestimar el proceso de traducción y localización. No se trata de una traducción literal, sino de una adaptación técnica y regulatoria. Términos específicos deben alinearse con la nomenclatura oficial china. En una ocasión, un cliente presentó manuales traducidos por un proveedor general, lo que generó múltiples consultas y objeciones por parte de las autoridades, retrasando la revisión. La evidencia de la importancia de esto es clara: las estadísticas de la Administración de Dispositivos Médicos de Shanghai (SMDA) muestran que las deficiencias en la documentación técnica son la causa número uno de solicitudes incompletas. Mi consejo es trabajar con traductores técnicos especializados en dispositivos médicos y, siempre que sea posible, realizar una pre-evaluación del dossier con un consultor local antes de la presentación formal. La documentación no es un mero formulario; es la credencial técnica de su producto.

Establecimiento del Sistema de Calidad

Para operar con dispositivos médicos en China, no solo el producto debe ser seguro, sino toda la cadena de operación de su empresa. La normativa exige que la empresa titular de la licencia de operación establezca y mantenga un Sistema de Gestión de la Calidad para Operadores que cubra aspectos como el control de proveedores, el almacenamiento, la logística, la trazabilidad, la gestión de quejas y la vigilancia post-mercado. Este sistema debe estar documentado en procedimientos operativos estándar (SOPs) y ser auditado por las autoridades. Muchos emprendedores extranjeros, acostumbrados a modelos de negocio más ágiles, encuentran este requisito particularmente desafiante, ya que implica una estructura operativa robusta desde el primer día.

Desde mi perspectiva, este no debe verse solo como un costo regulatorio, sino como una inversión en la sostenibilidad del negocio. Un sistema de calidad bien implementado minimiza riesgos, protege la reputación de la marca y es fundamental para cualquier expansión futura. Recuerdo el caso de una startup estadounidense que desarrollaba sensores médicos inteligentes. Su modelo inicial era "ligero", con gran parte de la logística externalizada. Al guiarlos en el establecimiento de su sistema de calidad, tuvimos que rediseñar los contratos con sus socios logísticos, implementar un software de trazabilidad y capacitar a todo su personal local. Fue un proceso intenso, pero cuando recibieron la inspección sorpresa de la SMDA seis meses después de obtener la licencia, pasaron sin observaciones mayores. La evidencia de su valor es que, en inspecciones rutinarias, las no conformidades en el sistema de calidad son una de las sanciones más comunes. Implementarlo bien desde el inicio ahorra dolores de cabeza futuros.

¿Cómo solicitan los extranjeros la licencia de operación de dispositivos médicos después de registrar una empresa en Shanghai?

Solicitud Formal y Revisión por la Autoridad

Con la empresa registrada, el producto clasificado y el dossier técnico y de calidad preparado, se procede a la presentación formal ante la Administración de Dispositivos Médicos de Shanghai (SMDA). La solicitud se realiza principalmente a través del sistema online de la NMPA, aunque puede requerir entregas físicas complementarias. El proceso de revisión es exhaustivo y su duración varía según la clase del dispositivo: puede ir desde varios meses para Clase II hasta un año o más para Clase III. Durante este periodo, es común que las autoridades emitan cartas de consulta o solicitudes de aclaración. Responder a estas de manera precisa, completa y dentro del plazo estipulado (usualmente 60 días) es vital para mantener vivo el proceso.

Una experiencia personal que ilustra la importancia de la preparación proactiva fue con un cliente que fabricaba equipos de imagenología de Clase II. Tras presentar la solicitud, recibieron una consulta técnica muy específica sobre la calibración del software de diagnóstico. Gracias a que habíamos anticipado este tipo de preguntas durante la preparación del dossier, teníamos un informe de validación exhaustivo listo para ser traducido y presentado. La respuesta se envió en una semana, impresionando favorablemente a los revisores y acelerando la fase final de la evaluación. Las investigaciones de consultoras como China Med Device indican que las empresas que responden a la primera consulta de manera satisfactoria tienen una probabilidad significativamente mayor de aprobación en el ciclo inicial. Este no es un proceso pasivo; requiere monitoreo constante y una comunicación fluida y profesional con las autoridades.

Inspección en Sitio y Emisión de la Licencia

Para licencias de operación de dispositivos de Clase II y III, es casi seguro que la SMDA realizará una inspección en las instalaciones de la empresa en Shanghai. Esta inspección verifica que las operaciones reales se ajustan a los procedimientos documentados en el sistema de calidad presentado. Los inspectores revisarán las instalaciones de almacenamiento (que deben cumplir requisitos específicos de temperatura, humedad y segregación), los registros de entrada y salida de productos, la cualificación del personal responsable (que debe tener títulos y experiencia específicos) y los procesos de control de calidad. La preparación para esta inspección es clave y no debe tomarse a la ligera.

En mi trayectoria, he visto empresas muy bien preparadas técnicamente fallar en aspectos logísticos aparentemente simples durante la inspección. Por ejemplo, una empresa tenía un almacén impecable, pero los inspectores pidieron ver el registro de calibración del termómetro/higrómetro de la zona de almacenamiento. El registro existía, pero no estaba firmado por el responsable designado en los SOPs, lo que generó una no conformidad. Son estos pequeños detalles los que marcan la diferencia. La evidencia de su importancia es que una inspección con no conformidades graves puede resultar en la suspensión del proceso hasta que se corrijan, añadiendo meses de retraso. Mi recomendación es realizar al menos una auditoría interna o una simulación de inspección con un consultor externo antes de la visita oficial. Superada con éxito la inspección, la SMDA emitirá la ansiada "Licencia de Operación de Dispositivos Médicos", el documento que finalmente les permitirá comercializar y distribuir sus productos en Shanghai y, mediante procesos adicionales, en el resto de China.

Vigilancia Post-Mercado y Cumplimiento Continuo

Obtener la licencia no es el final del camino, sino el inicio de una fase de cumplimiento continuo. Las autoridades chinas tienen un enfoque cada vez más estricto en la vigilancia post-mercado. Su empresa estará obligada a reportar efectos adversos graves relacionados con sus dispositivos, realizar seguimiento a la calidad del producto en el mercado, mantener actualizados todos los registros y someterse a inspecciones periódicas (generalmente cada 1-5 años). Además, cualquier cambio significativo en el producto, su fabricación o la empresa misma debe ser notificado y, en muchos casos, aprobado previamente. El incumplimiento de estas obligaciones puede acarrear desde multas cuantiosas hasta la revocación de la licencia.

Una perspectiva que quiero enfatizar es que este marco de vigilancia no debe verse como una carga, sino como un componente integral de la responsabilidad corporativa en el sector salud. Implementar un sistema robusto de gestión de quejas y vigilancia post-mercado no solo cumple con la ley, sino que genera datos valiosísimos para mejorar el producto y el servicio. Un cliente nuestro, una empresa japonesa de implantes ortopédicos, transformó su departamento de cumplimiento post-mercado en un centro de inteligencia de cliente, lo que les permitió identificar patrones de uso y mejorar sus guías quirúrgicas para el mercado chino, ganando una ventaja competitiva significativa. La evidencia del rigor de las autoridades es pública: la NMPA publica regularmente avisos de retirada de productos y sanciones a empresas por fallos en la vigilancia post-mercado. Mantenerse compliant es, por tanto, una actividad estratégica y no solo administrativa.

## Conclusión

En resumen, solicitar la licencia de operación de dispositivos médicos en Shanghai tras registrar una empresa es un proceso metódico, riguroso y que demanda una planificación estratégica desde el minuto cero. Hemos recorrido los pilares fundamentales: la correcta clasificación del producto, la preparación de un dossier técnico impecable y localizado, el establecimiento de un sistema de calidad operativo sólido, la navegación proactiva del proceso de revisión oficial, la preparación meticulosa para la inspección en sitio y, finalmente, la adopción de una cultura de cumplimiento post-mercado. El propósito de este desglose no es solo informar, sino subrayar que en el complejo pero lucrativo mercado médico chino, el cumplimiento regulatorio no es una barrera, sino la llave maestra que construye confianza con las autoridades, los distribuidores y, en última instancia, con los pacientes y profesionales de la salud.

Como Profesor Liu, mi recomendación principal es no subestimar este proceso ni intentar recorrerlo en solitario. Busquen asesoría especializada desde las etapas más tempranas. Inviertan en construir una base regulatoria sólida, pues será el cimiento sobre el que crecerá su negocio. Mirando al futuro, las tendencias apuntan hacia una mayor digitalización de los trámites, una armonización gradual con estándares internacionales y un enfoque aún más intenso en la evidencia clínica real y la ciberseguridad de los dispositivos conectados. Para los inversores visionarios, entender y dominar estos requisitos no es un gasto, es la mejor estrategia de entrada y consolidación en uno de los mercados más dinámicos del mundo. El camino puede ser exigente, pero la recompensa, para quienes lo transitan con preparación y paciencia, es extraordinaria.

--- ### Perspectiva de Jiaxi财税 sobre la Licencia de Operación de Dispositivos Médicos para Extranjeros en Shanghai

Desde la experiencia acumulada en Jiaxi Finanzas e Impuestos, observamos que la obtención de la licencia de operación de dispositivos médicos es el cuello de botella estratégico más significativo para empresas extranjeras tras su registro en Shanghai. No es un mero trámite, sino un proceso de transformación que exige alinear la estructura corporativa, la cadena de suministro y la documentación técnica con los altos estándares regulatorios chinos. Nuestra perspectiva se centra en la integración sinérgica: la licencia no puede gestionarse de forma aislada, sino en conjunto con la planificación fiscal, la estructura de capital y la estrategia logística de la empresa. Vemos recurrentemente que el éxito no depende solo de cumplir listas de requisitos, sino de adoptar una mentalidad proactiva de "cumplimiento integrado", donde cada decisión operativa considera su impacto regulatorio. El mayor valor que aportamos es conectar los puntos entre lo administrativo y lo estratégico, anticipando, por ejemplo, cómo una elección en la clasificación del producto afectará los costos futuros de auditoría de calidad o cómo el diseño del sistema de trazabilidad impacta en la eficiencia fiscal logística. En un mercado en constante evolución, nuestra recomendación es construir una relación de largo plazo con asesores que no solo guíen el "primer sí", sino que acompañen en el sostenimiento y escalamiento de una operación compliant, rentable y resiliente en el dinámico ecosistema médico de Shanghai.